








La planilla detalla 9780 dólares para la “bomba de calor mas pile”, lo que parecería ser un equipo para climatizar el agua, a lo que se sumó una cascada por 3500 dólares.
Además, los documentos confirman la existencia de un espacio de relajación con el ítem “apoya cabeza jacuzzi x 2” por 90 dólares. El césped del parque y el sistema de riego también sumaron más de 4000 dólares en gastos.
En el sector de la pileta invirtió 13.810 dólares, de los cuales la construcción de la parrilla insumió 6500 dólares, el frente, encargado a la firma Fidel Inoxidables, sumó otros 7310 dólares.
Adorni contrató carpintería a medida. Las planillas revelan pedidos extra de carpintería por 8037 dólares, luego otro por 19002 dólares. Más adelante se registró un cuarto pedido para bibliotecas y estantes por 7500 dólares y un pedido final al carpintero Marcelo por 9200 dólares más.
La instalación de una isla en la cocina costó 4900 dólares y en el rubro de aires acondicionados, instalación y ventiladores sumó casi 4000 dólares más. Se detallan también gastos en bachas de cocina, dosificadores y mármoles.
En total, la planilla certifica entregas de dólares en efectivo en sumas redondas de 30.000, 40.000 o 20.000 dólares, que en total alcanzan los 225.000.
El 18 de julio quedaba un saldo final de 20.929 para completar el costo total exacto de USD 245.929. Tabar testificó que esos 20.000 dólares restantes también le fueron abonados en efectivo al finalizar el trabajo.
Tabar reveló que entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 fue contactado por Adorni y Angeletti para coordinar trabajos de carpintería en otro inmueble, identificado como “Miró”, el departamento de Caballito que adquirió luego para mudarse.
Allí se encargaron mesas de comedor de madera y mármol, muebles vajilleros y racks de TV, los cuales fueron abonados 100% en efectivo y en dólares. Tabar dijo que poco antes de su declaración testimonial, Adorni intentó contactarlo telefónicamente con mensajes temporales WhatsApp para ofrecerle ayuda o ponerlo en contacto con su equipo.
Tabar, asesorado legalmente, rechazó el ofrecimiento para no quedar implicado en el armado de una estrategia de encubrimiento. El constructor aportó fotos, renders y la planilla de gastos que son parte del expediente.
Tabar explicó que es vicepresidente de Grupo AA Arquitectura SRL, sociedad que constituyó junto con Facundo Heine, aunque señaló que esa firma no tuvo gran actividad. Aclaró que, en la práctica, desarrolla trabajos de construcción, refacción y remodelación junto con Josefina Canitano, esposa de Heine, y que su actividad comercial anterior era un negocio de computación iniciado en 2000.
Refirió que, luego de la pandemia, comenzó a realizar obras de remodelación en el country, a partir de un primer trabajo que llamó la atención dentro del barrio. Tabar señaló que antes de ser contratado para el lote 380 había tenido una aproximación indirecta por intermedio de Graciela Parada, a quien identificó como una persona vinculada a operaciones inmobiliarias dentro del country.
Según declaró, Parada le transmitió que un interesado —que era Adorni— quería comprar una casa que Tabar tenía junto con su socio en el lote 25. La oferta era un anticipo de aproximadamente 30.000 o 40.000 dólares y el resto en cuotas, hasta llegar a los 180.000 y 200.000 dólares, pero Tabar dijo que rechazaron la propuesta.
Luego, en agosto de 2024, Adorni lo contactó directamente por WhatsApp. Le dijo que estaba por adquirir la casa del 380 del country Indio Cua y que quería que Tabar y su equipo la vieran para evaluar posibles refacciones. Tabar fue a la vivienda con Josefina Canitano y se reunió allí con Adorni y Angeletti.
Según declaró, en ese momento la casa todavía no había sido adquirida formalmente por ellos, sino que estaban evaluando la operación. El testigo explicó que la vivienda se encontraba en buen estado estructural, pero no respondía al gusto de los futuros compradores.
Aportó fotografías del estado inicial de la casa y señaló que algunas imágenes provenían de la publicación inmobiliaria. Indicó que la casa tenía aproximadamente 400 m² construidos y que no se agregaron metros nuevos, sino que se trabajó sobre lo ya existente.
Por ese motivo, sostuvo que no se tramitó expediente municipal ni se presentaron nuevos planos, ya que se trató -según su versión- de una remodelación sin ampliación de superficie.
Dijo que hubo intención de firmar un presupuesto, aunque finalmente no se habría firmado. El presupuesto inicial ascendía a 128.150 dólares, pero luego se descontaron algunos trabajos que inicialmente estaban previstos, especialmente la carpintería de PVC y un grupo electrógeno a gas.
Con esas exclusiones, el presupuesto de base quedó en aproximadamente 85.050 dólares. A ello se agregó la remodelación de la pileta por unos 9000 dólares, por lo que el presupuesto inicial aceptado habría rondado los 94.000 dólares.
Los trabajos inicialmente pactados comprendían, entre otros, la remodelación de la entrada y pérgola, el garaje, la construcción o modificación de la galería, pintura interior, enduido y la reparación de paredes, además del cambio de pisos por porcelanato.
El revestimiento exterior acordado fue tipo Tarquini, se cambió la puerta de entrada, se colocaron revestimientos y se hicieron mejoras en la escalera y la parrilla, se remodeló la pileta, se efectuaron trabajos de cocina —especialmente mesadas, isla y desayunador—, ajustes de iluminación y otras mejoras generales.
También se modificó la pileta, que fue rellenada o reformulada para hacerla menos profunda, con revestimiento de piedra en el interior y mármol travertino en el exterior. La obra habría comenzado en octubre de 2024, luego de algunos inconvenientes vinculados con la posesión del inmueble.
Según Tabar, duró aproximadamente 10 meses y la mudanza ocurrió en julio de 2025. Durante ese período Adorni habría concurrido con cierta frecuencia al barrio, ya que alquilaba otra vivienda dentro del country, posiblemente en el lote 1 o 2, perteneciente a una vecina de Tabar.
Tabar afirmó que el primer pago fue de 35.000 dólares en efectivo, entregado personalmente por Adorni en la casa. Sostuvo que todos los pagos posteriores también fueron realizados en efectivo y en dólares, entregados por Adorni sin recibos, facturas ni comprobantes.
Según la declaración, con el avance de la obra comenzaron a incorporarse trabajos adicionales. Tabar explicó que esos extras se fueron “mezclando” con el presupuesto original, porque Adorni le pedía que coordinara con carpinteros, proveedores y otros rubros.
En esa dinámica, Tabar habría actuado como administrador o intermediario: pedía presupuestos, los transmitía a Adorni, recibía dinero en efectivo y luego pagaba a los distintos proveedores o contratistas.
Entre los trabajos adicionales mencionó especialmente la carpintería. Indicó que se hicieron numerosos muebles a medida: racks de TV, muebles de baños, mesas de luz, mobiliario general, muebles de living, comedor y otros elementos. Señaló tres pedidos de carpintería.
También mencionó otros extras, como microcemento, canillas, bomba de calor para la pileta, barandas, zinguería, electricidad, bachas, aires acondicionados, parquización, aberturas, luminarias, parrilla, frentes de parrilla y otros rubros.
Tabar estimó que el costo total de la obra, incluyendo el presupuesto original, los adicionales, los trabajos de carpintería, materiales y subcontrataciones, ascendió finalmente a unos 245.000 dólares.
Aclaró que ese importe incluía todo lo que él administró o coordinó respecto de la casa. También señaló que al finalizar la obra quedaban pendientes aproximadamente 20.000 dólares que cobró al terminar en efectivo, en dólares y sin emisión de recibos.
Tabar fue enfático en que ni él ni los proveedores habrían emitido facturas a nombre de Adorni o Angeletti. Dijo que, en el rubro de la construcción, “la mayor parte” de los trabajos se realiza sin factura, y que tampoco extendió recibos por las entregas de dinero.
Tabar identificó a varios proveedores y personas que intervinieron en la obra, el carpintero, el electricista y el plomero, entre otros. También declaró que conservaba fotografías, videos, renders, presupuestos, remitos, comprobantes de compras, póliza de seguro y carpetas digitales vinculadas con la obra.
El contratista exhibió imágenes del estado inicial, del proceso de remodelación y del resultado final, incluyendo vistas de la pileta, galería, parrilla, interiores, muebles, aberturas, iluminación y terminaciones.